¿Tu hijo solo acepta 4 o 5 alimentos y rechaza el resto con angustia?

«No es maña, es un trastorno que requiere

 comprensión y apoyo profesional

La relación con la comida puede resultar todo un desafío para los padres y cuidadores, sobre todos entre los 2 y los 7 años.

En general, a los niños que no comen mucha variedad de alimentos se los llama “mañoso o mal criado”.

Diversas investigaciones en torno a las condiciones que afectan la salud mental destacan que determinadas conductas asociadas erróneamente a ser “mañoso”, son el resultado de condiciones subyacentes que se manifiesta de ese modo.

Actualmente escuchamos todo el rato hablar de “selectividad alimentaria” y pareciera ser, que ahora todos somos selectivos

La selectividad alimentaria que es en realidad el “Trastorno de Evitación y/o Restricción de la Ingesta Alimentaria” (ARFID en Inglés) no es una “maña” sino un trastorno de la conducta alimentaria.

TERIA fue ingresado formalmente como categoría en el DSM-5 en 2013 y como enfermedad con clasificación internacional en el CIE-11 en 2022 de la OMS.

  • Rechazo o evitación de los alimentos por falta de interés (Evitación emocional).
  • Rechazo debido a una sensibilidad extrema sensorial (apariencia, sabor, olor, color, temperatura, textura, etc)
  • Rechazo a consecuencia del miedo a las consecuencias aversivas de comer (posterior a un evento traumático, por ejemplo: asfixia).

Consecuencias: desnutrición, deficiencias de vitaminas y/o minerales, retraso en el crecimiento y dependencia a suplementos nutricionales.

  • Pérdida de peso de forma involuntaria o estancamiento en el crecimiento.
  • Ansiedad extrema frente alimentos nuevos.
  • Dieta extremadamente limitada (<de 10 alimentos) extendida en el tiempo (> de 6 meses)
  • Nutrición: mantener la vía oral es prioritario, sin embargo, en determinados casos se requerirá la vía enteral.
  • Enfoque multidisciplinario: es clave manejarlo en equipo: psicología, nutrición, gastroenterología, neurología, terapia ocupacional, fonoaudiología.
  • No forzar: ello aumenta la ansiedad y el efecto es totalmente contrario. Se debe exponer gradualmente a los nuevos alimentos.
  • Rutinas estructuradas: horarios fijos, comidas en ambientes tranquilos.
  • Buscar ayuda profesional especializada: si observa signos de alarma, consulte con un especialista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *